Hace diez años sufrimos una de las mayores
calamidades ecológicas en el mar de nuestras costas. El “Prestige” fue una
autentica tragedia con un barco lanzando al mar 77.000 toneladas ( ni mas ni
menos) de fuel. Pero lo verdaderamente impresentable fue la actuación de las
autoridades estatales y regionales en la gestión de aquella crisis. El PP dio pruebas
en aquel entonces de su total ineficacia y de su absoluta incapacidad para
arreglar aquel grave problema. Tres años después de aquello, en el 2005, fui en
verano a Muxía y la playa maravillosa a la que fui, estaba llena de un negro alquitrán
después de haber estado limpiándola sin parar dos años. En el cabo de
Finisterre, en sus rocas, había todavía restos de la tragedia ecológica con un
negro aceite repugnante en las piedras debajo de aquel maravilloso faro. El año
pasado fui a la maravillosa playa de las Catedrales, en Ribadeo, y en sus
caprichosas rocas perforadas por el mar, todavía había señales de manchas
residuales del chapapote.
Se ha abierto
en estos días la causa oral del juicio del Prestige y va a durar mas de tres
años el proceso donde se van a sentar algunos responsables que aquel
infortunio. Muchos de los responsables
de entonces están ahora en el Gobierno, gestionando los destinos de este país.
Aznar, Rajoy, Cascos, Arias Cañete y otros muchos tienen la mayor de las
responsabilidades en la crisis de aquella desgracia. Y cuando uno ve lo que está
pasando con el asunto de la crisis económica y su gestión de estos días,
recuerda las dubitativas acciones, las incongruencias, los vaivenes, los
bamboleos, los caprichos y las auténticas inestabilidades del procedimiento de aquel
desastre del Prestige. El dar respuestas sin estar en la mínima seguridad, el decir una cosa y al día
siguiente la contraria y la ausencia total de decisión colegiada, era la norma
en aquel entonces y lo es, desgraciadamente, ahora.
Recuerdo a
Rajoy diciendo pomposamente lo de “aquellos hilillos de plastilina” que salían
del casco del barco tirado a la deriva.
Recuerdo a Arias
Cañete diciendo literalmente "Afortunadamente, la rápida intervención de
las autoridades españolas, alejando el barco de las costas, hace que no temamos
una catástrofe ecológica, como ha sucedido en otras ocasiones, ni prevemos
grandes problemas en las aguas españolas ni para los recursos pesqueros".
(Arias Cañete. Ciudad Real 16.11.02).
Aquellas maravillosas manifestaciones de Fernández de
Mesa, Delegado del Gobierno en Galicia diciendo "El destino del fuel en el
fondo del mar es convertirse en adoquín" (como él). O a Federico Trillo,
nuestro insigne actual embajador en Londres, ejemplo de diplomacia, "Pensamos en bombardear el Prestige para
hundirlo o hacer arder el fuel".
O a nuestro
actual Presidente del Gobierno "La marea no va a llegar a las Rías
Bajas" (21 de noviembre). Y también "Afecta a una parte importante de
La Coruña,
pero no es una marea negra”. (.23 de noviembre)
“A una profundidad
de 3.500 m.
y a dos grados de temperatura, el fuel estaría en un estado sólido, por lo que,
en principio, el combustible no se verterá" (Mariano Rajoy.24 de noviembre).
O aquella
perla de ese fino político que es Álvarez Cascos "Yo pertenezco a un
Gobierno y a un partido que no han organizado ningún grupo para secuestrar
ciudadanos, para pegar tiros en la nuca y enterrar en cal viva.....Zapatero
y Polanco han puesto a los redactores de la Cadena SER a indagar
sobre los hoteles en los que los miembros del Gobierno se alojan los fines de
semana". (Álvarez-Cascos.2.12.02).
Mariano Rajoy también
dijo “En estos momentos, la estructura se encuentra
deformada. Hay planchas dobladas hacia adentro. Se piensa que el fuel está aún
enfriándose, salen unos pequeños hilitos, los que se han visto, hay en concreto
cuatro regueros que se han solidificado con aspectos de plastilina en
estiramiento vertical. Debe salir de alguna de las grietas. Están los técnicos
estudiando que significa eso". (Mariano Rajoy.5.12.02). O bien La popa
está mejor que la proa. Sólo tiene un par de pequeñas grietas” (Mariano Rajoy.
7 de Diciembre). O la perla de Ana Botella ” en la catástrofe del
"Prestige" sólo hay un culpable: el barco " ( Ana Botella 12 de
Diciembre ).
Ahí está el juicio
del Prestige. Pero para hacer justicia tienen que responder ante ella los
verdaderos responsables de aquella tragedia que llenó de chapapote y miseria
las costas de toda la cornisa cantábrica. La mala gestión de la crisis del
Prestige, los vaivenes, las decisiones políticas desafortunadas, la auténticas
mentiras expresadas para tapar lo que se venía encima y la mala utilización de
los recursos tienen que ser condenados e igualmente los responsables.
Lo que yo veo,
y recuerdo, en aquellas actuaciones es bastante parecido a la actuación del Gobierno
en la actual crisis económica que hoy sufrimos. No responsabilizarse nunca de
nada, siempre echando la culpa a los demás, vaivenes, mala información, hoy si
y mañana no, cambios continuos de rumbo, inconstancias, titubeos etc que están llevando a nuestro país a la auténtica
ruina. Como desgraciadamente en el “Prestige”.
Pedro Villagrán
17.10.12

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