
Compañero Presidente, compañeros de la mesa, Compañeros de la Comisión Ejecutiva, Compañeras, Compañeros:
Muchas veces me he subido a esta tribuna del Comité Provincial para poner en entredicho, en mi criterio, uno de los peores males que ha padecido y padece nuestro Partido: la Institucionalización. Y hoy, de nuevo, lo hago convencido de que la situación en la que se encuentra actualmente nuestra Organización en nuestra provincia es una consecuencia de ello: de la institucionalización.
El Partido y la Instituciones que gobierna, compañeros, tienen unas relaciones determinadas, reguladas claramente por nuestros estatutos. Es el Partido el que hace el Programa electoral y el que debe controlar su cumplimiento. Es el que decide las alianzas, el que dirige la política institucional, el que nombra los cargos públicos y acepta o no sus renuncias, el que controla la política de austeridad, los sueldos y la administración de los dineros públicos. //// Es evidente, compañeros, que en este periodo que nos toca fiscalizar en este Comité Provincial, ha habido problemas, e importantes, entre las relaciones entre el Partido y las Instituciones tanto en las que solo hemos tenido una representatividad determinada como en las que hemos tenido responsabilidades de gobierno. Desde la desbandada, desde el principio de legislatura de la lista municipal de Málaga, hasta los problemas surgidos últimamente en Diputación, por poner solo dos ejemplos, nos refrenda la idea que ha habido algunos problemas.
Y ahora, hoy, Compañeros, en mi criterio, ¿Qué es lo que deberíamos hacer? ¿Qué es lo que debería preocuparnos? ////Lo que deberíamos de ejercer, y esa debería ser nuestra responsabilidad, es reforzar la presencia y la voz del Partido. Y fortalecer esa idea sobre los claros parámetros de robustecer lo colectivo frente a lo individual.
A todos nos gustaría, compañeros, que tuviéramos unos líderes magníficos, unos dirigentes provinciales con unas prioridades políticas claras, con una fortaleza ideológica potente, con un discurso impecable y claro. Eso es evidente. Todos anhelamos eso. Pero más que preocuparnos por lo anterior, al fin y al cabo dirigentes transitorios, nos debería preocupar y reclamar un reforzamiento de lo colectivo. Deberíamos demandar, compañeros, un Partido fuerte, con militantes formados en el Socialismo, con disciplina. Deberíamos demandar un Partido crítico, fresco, actualizado, participativo, como señas del Partido de izquierda que somos.
Y ahora, compañeras y compañeros, en este momento, tenemos la ocasión de poder hacerlo. Ahora es un buen momento para poder realizarlo. Y ese trabajo deberíamos realizarlo en la unidad. En esa unidad que nos demanda muchas veces la Dirección Provincial. Pero no en la nociva y grosera uniformidad, que nos hurta el debate y la discusión política, siempre enriquecedora///. Unidad si, pero no uniformidad, compañeras y compañeros
Porque el Partido vivo, que deberíamos demandar todos, el Partido presente en los problemas de los ciudadanos y capaz de articular, desde la izquierda, respuestas a los problemas de la Sociedad, solo se consigue de una manera. Y esa manera y forma a la que me refiero es hacer del militante el soporte de la cuestión. Tenemos que hacer que el militante participe activamente en nuestra acción política y hacer que el Partido esté realmente abierto y preparado para recibir sus iniciativas. Porque un Partido sin debate es un Partido muerto, un Partido sin disciplina es una organización gravemente enferma. Un Partido sin respeto al que piensa diferente, le falta nada para llegar al suicidio. Porque un responsable político que no sabe escuchar debe dejar de serlo.
Nos preguntamos: ¿Tiene capacidad esta CE para optimizar su papel de unirnos a todos en un proyecto común? ¿Esta C.E. podría intensificar la formación política e ideológica de los militantes para hacerlos unos militantes formados en la política de izquierda de nuestro Partido y en el reforzamiento de nuestros valores? ¿Tiene esta Comisión Ejecutiva la disposición suficiente de dinamizar, desde la propia Dirección, la escasa actividad de las Casas del Pueblo siempre reprobamos? ¿ Tiene esta CE capacidad de integrarnos a todos desde la unidad y no desde la uniformidad?
Yo creo, sinceramente, que si lo intentara, que si. Que si toma nota y lo pretendiera creo que si. Pero una cosa compañeros y compañeras: La solución no está en lo individual, en lo pequeño y en los personalismos, tan en boga últimamente entre nosotros, sino que está en lo colectivo y en la amplitud de ideas. Porque la inmensa riqueza de este viejo y joven Partido está en el debate, en la presencia cívica, en la movilización de su militancia.
Nada más Compañero Presidente, Compañeros y compañeras. Salud a todos.
Pedro Villagrán 23.07.2011
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