25 abril 2012

EL GOBIERNO ANDALUZ Y EL PSOE


       Ya han votado los militantes de Izquierda Unida para decidir si apoyan a los socialistas en el Gobierno de coalición en  la Junta o simplemente lo apoyan en la Investidura. Hoy se ha conocido la decisión. Y se han decantado por la primera opción.
       En la complicada situación actual del PSOE, ese apoyo de IU es una tabla de salvación para salvar los muebles después de las elecciones últimas autonómicas. Mantenemos por ello el Gobierno Andaluz pero no sin problemas. Problemas que nos obliga a hacer una reflexión en profundidad sobre la situación actual de nuestro Partido y sobre la que nos espera.
       1.-Por un lado la experiencia nos dice como funcionan los integrantes de IU en los gobiernos de coalición. Las anteriores legislaturas de Diputación de Málaga nos marcan la pauta. No dejar un resquicio de gestión suelto, controlar al compañero de coalición hasta la exasperación, hacer Política (con mayúscula) por todos los poros de su actividad institucional y expandirse con su peculiar discurso político por todos lados. Para ello colocaran en este caso, seguro, a sus mejores para que puedan hacer ese trabajo lo mejor posible. Evidentemente, no colocaran gestores para su acción institucional sino políticos en el justísimo sentido del término. Por supuesto que ellos ganan mucho con ese acuerdo que se ha ratificado hoy. Y ganan mucho porque colocaran a sus pesos pesados en el Gobierno, que tendrá., con toda seguridad, consecuencias posteriores.
       2,-Por otro lado tenemos la aportación socialista a ese acuerdo. Será una cuota parecida a lo que prevalece ebn la actualidad.  El perfil del gobierno saliente nos tiende a pensar que la contribución del PSOE al acuerdo será más de lo mismo. Porque está claro que desde el Presidente al último consejero han tenido de un perfil político suave y dúctil y no altamente político por no expresar terminología más cáustica. Un ejemplo clarividente de lo que digo es el desconocimiento casi total, con algunas puntuales excepciones, para la ciudadanía, de los nombres de los responsables políticos del Gobierno Andaluz que ha precedido. Y no digo que lo hayan hecho mal sino que no han tenido el perfil político deseable para una gestión adecuada. Pudiera ser ello uno de los  motivos de los malos resultados electorales. Griñán es un buen gestor. Nadie lo duda. Y tiene una buena imagen hacia los ciudadanos pero lo del perfil político de Partido no es lo mejor de lo mejor. Eso es evidente. Además sus consejeros han tenido un perfil político bajo, en el sentido cívico del término. Y, evidentemente, nos hace suponer que será mas de lo mismo.
       3.- Como colofón, y creando el triángulo, tenemos al Gobierno Central con las políticas antisociales del PP. Ese gobierno con las sucursales de las Diputaciones y Ayuntamientos gobernados, en su mayoría por el Partido Popular, están dispuestos a recortar y mas recortar esas políticas regresivas y, evidentemente  con una dedicación especial a Andalucía y especialmente a su Gobierno de coalición. Y tiene la fuerza que da su mayoría absoluta y el desgaste del Gobierno Andaluz anterior.

       Ante ese panorama, que pensamos desilusionante y complicado, no tenemos otra opción que no sea reforzanos ideológicamente, prepararnos para reforzar nuestra presencia en la ciudadanía, enfrentarnos con nuestro propio mensaje político ante las anteriores adversidades y defender al Gobierno de coalición de la Junta y a los Socialistas en particular.
       Pero la pregunta del millón, la cuestión capital es saber si nuestros órganos ejecutivos, si nuestros dirigentes políticos, si la estructura política en Andalucía tiene la solvencia suficiente para afrontar ese envite y ese panorama, que es altamente difícil.
       Yo estoy convencido que no. Y de verdad que lo siento el decirlo. Por lo menos en mi provincia, en mi criterio y con el mayor de los respetos, creo que la situación que nos viene encima los sobrepasa. Y los supera por muchas cosas innumerables en el tiempo y,  más simplemente, porque han tenido problemas políticos muy graves en tiempos normales y los momentos, desgraciadamente, que se nos avecinan están muy de lejos de esa normalidad.
       Se acercan los Congresos. El Regional, los provinciales y los locales. Ni más ni menos. Y ahora tenemos el tiempo y el momento es idóneo (ya no hay elecciones ni nada que se le parezca) para el debate de ideas, para hacer la Política con mayúsculas y para impulsar el fortalecimiento de nuestro ideario, tan lejano y alejado en estos últimos tiempos. Y colocar en las direcciones respectivas a los mejores de los nuestros,  con la obligación de  fortalecer a la Organización, establecer las estrategias necesarias y volver a ser el Partido ganador, fuerte, cohesionado, plural, presente, autónomo y de izquierdas que siempre fuimos.


Pedro Villagrán
25.Abril 2012

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